Multas y descargos

Archivos para un descargo digital: formatos, límites y comprobantes

Un PDF ilegible, incompleto o rechazado no se convierte en prueba por haber sido seleccionado. Hay que verificar requisitos, contenido y acuse final.

Por Marco Ferreiro ·

Mesa de digitalización preparada para revisar archivos de un descargo

Un archivo puede verse perfecto en la computadora y fallar al subirlo. También puede ser aceptado por el portal, pero contener una página cortada, una foto ilegible o metadatos que no deberían compartirse. En un descargo digital, la preparación técnica forma parte de la trazabilidad.

El objetivo no es decorar el escrito. Es conseguir que el organismo reciba exactamente la documentación que la persona decidió presentar y que exista un comprobante para demostrarlo.

Las reglas dependen del trámite

TAD publica una lista amplia de formatos y, en su FAQ general, un límite de 20 MB para determinados adjuntos. Rosario pide documentación para iniciar el juzgamiento; CABA enumera imágenes obligatorias en trámites específicos; la CNRT requiere escrito y documentos probatorios.

Esos ejemplos no crean un estándar nacional. Antes de convertir archivos hay que identificar autoridad, trámite y requisitos vigentes. Si el portal dice un archivo único, se unifica; si exige campos separados, se mantiene esa estructura.

PDF, imagen y documento editable

PDF suele ser conveniente para reunir páginas en un orden fijo. JPG o PNG pueden servir cuando el portal solicita imágenes. Un DOCX puede cambiar tipografías o saltos en otro dispositivo y no siempre está permitido.

La elección sigue al portal. Cambiar una imagen a PDF no mejora mágicamente la legibilidad: sólo la envuelve. La resolución, contraste y encuadre deben revisarse antes.

Peso no es calidad

Un escaneo enorme puede superar el límite sin aportar detalle útil. Una compresión excesiva puede borrar números, firmas o bordes. El archivo se optimiza mirando cada página al 100% y verificando que la información necesaria continúe legible.

No se usan servicios web desconocidos para comprimir documentación sensible. La conversión se realiza localmente o con herramientas confiables y se elimina cualquier copia temporal.

Páginas completas y ordenadas

Anverso y reverso, acta y evidencia, o varias fotos pueden necesitar un orden específico. Se crea un índice cuando aporta claridad, pero sin agregar texto que parezca emitido por el organismo.

Antes de cargar se cuenta la cantidad de páginas, se comprueba orientación y se busca cualquier hoja en blanco. Si un documento tiene un código o número, no se tapa salvo que el requisito permita una copia redactada.

Nombres seguros

Un nombre como descargo-final-ahora-si.pdf no ayuda. Es mejor usar tipo, fecha y una referencia interna no sensible. Se evitan barras, controles invisibles y extensiones dobles.

El sistema debe validar el tipo real del archivo, no sólo .pdf. Un ejecutable renombrado nunca se procesa como documento. Los originales se mantienen fuera de rutas públicas.

Hash y versión

Después de generar el paquete se calcula un hash SHA-256. Si hace falta corregir una página, se crea otra versión con hash nuevo. Así se distingue qué copia fue enviada de cuál quedó en borrador.

El hash no se publica junto con datos personales. Se guarda en la carpeta del caso y puede compararse con el archivo descargado del portal, si éste lo ofrece.

La carga no termina al elegir el archivo

Seleccionar el documento sólo inicia el proceso. Hay que esperar la confirmación, revisar que el nombre o tipo aparezcan asociados y guardar número de expediente, fecha y hora.

Si el portal permite ver los adjuntos, se abre la copia recibida. Si no, el comprobante debería enumerar la presentación. Una captura anterior al botón de confirmación prueba preparación, no recepción.

Privacidad y metadatos

Fotos y documentos pueden contener ubicación, autor del archivo, historial de edición o páginas ocultas. Se revisan los metadatos y se comparte sólo lo requerido. Nunca se suben ejemplos reales a herramientas de prueba.

Los logs de la aplicación guardan resultado técnico, tamaño y hash, pero no el cuerpo del escrito, DNI ni imágenes del acta.

Prueba sin enviar un descargo real

La metodología usa documentos sintéticos para comprobar lectura, compresión y mensajes de validación en pasos públicos seguros. Se detiene antes de confirmar cualquier presentación ante un juzgado.

Cada resultado queda fechado porque los límites cambian. Si no puede verificarse un portal sin iniciar una causa, la nota cita únicamente la instrucción oficial publicada.

El cierre correcto

La carpeta final contiene requisito consultado, archivo enviado, hash y acuse. Superar la carga no garantiza que la prueba sea admitida ni que el descargo prospere, pero evita una incertidumbre básica: qué archivo llegó y cuándo.

Metodología

Alcance
Prueba técnica con documentos sintéticos para validar preparación, carga y comprobación de adjuntos.
Unidad de análisis
Archivo, requisito publicado, resultado de validación y referencia incluida en el acuse.
Cobertura
PDF e imágenes sin datos reales en flujos públicos consultables; no se envían descargos de prueba.

Limitaciones

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Todos los portales aceptan PDF de hasta 20 MB?

No. TAD publica ese límite para ciertos adjuntos, pero cada trámite puede exigir otra cantidad, formato o peso. Hay que leer la instrucción vigente del destinatario.

¿Una foto del documento sirve igual que un escaneo?

Depende del trámite. Debe verse completa, enfocada y sin reflejos; si el portal pide un PDF o imagen específica, se respeta ese formato.

¿El nombre del archivo demuestra qué se presentó?

No. El contenido, hash y comprobante de recepción ofrecen mejor trazabilidad. Un nombre puede modificarse sin cambiar el documento.

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