Multas y descargos

Cómo preservar una foto o PDF oficial sin perder integridad

Renombrar, editar o reenviar una evidencia puede borrar su procedencia. Conservá el original, calculá un hash y trabajá siempre sobre una copia identificada.

Por Marco Ferreiro ·

Original preservado y copia de trabajo en bandejas separadas

Una foto de radar o un PDF de acta puede ser la pieza central de un descargo. Sin embargo, reenviarlo por mensajería, imprimirlo y escanearlo o marcarlo sobre el mismo archivo puede borrar la relación con la versión descargada.

Preservar no significa acumular capturas. Significa poder demostrar qué archivo se obtuvo, de dónde, cuándo y si sus bytes cambiaron.

Definir cuál es el original digital

El original de trabajo es la secuencia de bytes descargada desde el canal oficial. No afirmamos que sea el “original jurídico” del organismo; usamos una definición técnica y acotada.

Al capturarlo registramos:

El archivo se almacena sin edición. Renombrarlo en el sistema de archivos puede ser aceptable si el manifiesto conserva el nombre recibido, pero nunca se cambia su contenido.

Por qué una captura no alcanza

Una captura prueba cómo se veía una pantalla en un momento y puede documentar contexto. No contiene necesariamente todas las páginas del PDF, adjuntos, resolución original ni cabeceras de descarga.

También puede recortar la dirección, ocultar un mensaje de cobertura o incluir datos de otras pestañas. Por eso se conserva como evidencia complementaria con su propia fecha, no como sustituto del archivo.

Si el portal sólo ofrece una imagen visible y no una descarga, registramos ese límite y guardamos la captura completa autorizada. No inventamos un PDF a partir de ella.

Calcular un hash sobre bytes exactos

FIPS 180-4 define algoritmos SHA-2. Para un flujo nuevo podemos usar SHA-256 y almacenar algoritmo y valor juntos. El hash se calcula una vez completada la descarga, antes de abrir o transformar el documento.

Dos reglas evitan confusiones:

  1. no se calcula sobre el texto extraído, sino sobre el archivo binario;
  2. no se compara un PDF con una imagen exportada aunque visualmente coincidan.

RFC 9530 muestra cómo comunicar digests de contenido o representación en HTTP. Si el organismo los ofrece, hay que respetar qué bytes cubren. Si no, nuestro hash sigue sirviendo para detectar cambios internos desde la captura.

Crear un manifiesto separado

El manifiesto vincula el archivo con contexto. Incluye identificador interno, fuente, hora, tamaño, hash, algoritmo, formato y persona o proceso que lo capturó.

No se incrusta dentro del PDF porque eso modificaría sus bytes. Se almacena junto al original con permisos equivalentes y un vínculo estable.

Cuando el archivo proviene de una sesión autenticada, el manifiesto no guarda cookies ni tokens. Registra sólo que se usó el acceso autorizado y, si existe, un ID de auditoría.

Original, copia de preservación y copia de trabajo

Mantenemos tres roles:

La copia de trabajo lleva un identificador que referencia al original y una lista de transformaciones. No se presenta como archivo descargado. Si se convierte PDF a imagen, se anota herramienta, fecha y páginas.

La estrategia de preservación de NARA utiliza información de fijación, como checksums, para detectar cambios en objetos digitales. El principio útil aquí es revisar periódicamente que la copia conservada siga coincidiendo.

Redactar sin destruir evidencia

Para compartir con soporte o publicar un ejemplo, ocultamos patente, nombre, documento, domicilio, firma, códigos y otros datos personales sobre una copia.

Una simple caja visual puede no eliminar el texto subyacente de un PDF. La herramienta debe aplicar redacción real y luego verificarse. La copia redactada recibe un hash nuevo, porque es otro artefacto.

La Ley 25.326 obliga a limitar finalidad y seguridad. El original completo queda disponible sólo para quienes necesitan tramitar el caso.

Un experimento sintético

Descargamos un PDF ficticio de tres páginas, registramos 284.112 bytes y calculamos SHA-256. Luego creamos dos copias:

Ambas producen hashes distintos. La anotada puede abrir correctamente, pero ya no es el archivo capturado. La truncada quizá ni siquiera abra. El control detecta los dos cambios sin interpretar el contenido.

Después generamos una copia redactada de manera deliberada, calculamos su propio hash y la vinculamos como derivada. Así podemos compartirla sin confundirla con el original.

Qué ocurre si el portal reemplaza el PDF

Un organismo puede corregir una fecha o volver a publicar el documento. Si la misma URL entrega bytes distintos, no sobrescribimos la captura anterior.

Creamos una nueva revisión con hora, tamaño y hash propios. Comparamos contenido y buscamos una comunicación oficial. El historial permite afirmar qué versión se consultó al preparar el descargo.

Los validadores HTTP, como ETag o Last-Modified cuando están presentes, se guardan como contexto. No sustituyen el hash local ni se interpretan más allá de la semántica documentada por el servidor.

Custodia y auditoría

El almacenamiento bloquea la sobrescritura y registra accesos. Una tarea programada recalcula hashes de una muestra o de todos los archivos según riesgo. Si aparece una diferencia, se preservan ambas copias y se investiga la causa.

No se “repara” el valor esperado para que coincida. Esa acción eliminaría la señal que debía detectar la alteración.

Las copias de respaldo se prueban restaurándolas y recalculando el hash. Tener un backup que nunca se verificó no demuestra recuperabilidad.

Preparar una presentación

Cuando el organismo pide documentación, exportamos:

No enviamos el archivo completo si el trámite acepta una página pertinente y no requiere el resto. Tampoco adjuntamos el manifiesto interno con rutas o nombres de operadores innecesarios.

La autoridad decide la valoración. El procedimiento sólo evita que nuestra propia manipulación debilite la trazabilidad.

Una afirmación precisa

Con este método no prometemos que el PDF sea verdadero por el solo hecho de tener hash. Podemos decir algo verificable: “estos bytes se descargaron desde esta fuente, en este momento, y permanecen iguales desde entonces”.

Esa precisión separa integridad, procedencia y contenido. Frente a una foto o acta que cambia, permite comparar revisiones y sostener el descargo con evidencia mejor ordenada.

Metodología

Alcance
Ejercicio reproducible con documentos sintéticos que separa original, manifiesto, hash y copia redactada.
Unidad de análisis
Una revisión binaria obtenida de una fuente documentada y vinculada a tamaño, SHA-256 y fecha de captura.
Cobertura
Estándares de hash, HTTP, preservación digital y protección de datos consultados el 14 de agosto de 2026.

Limitaciones

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Una captura de pantalla reemplaza al PDF descargado?

No. Puede servir para explicar una vista, pero suele omitir bytes, metadatos, páginas o la URL de origen. Conviene conservar también el archivo original.

¿El hash prueba que el documento es auténtico?

Prueba que coincide con los bytes sobre los que se calculó. La autenticidad depende además de documentar la fuente oficial y proteger el valor esperado.

¿Puedo ocultar datos personales en el original?

No conviene modificarlo. Mantené el original restringido y generá una copia redactada, claramente identificada, para compartir sólo lo necesario.

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